Poema
Hoy estoy aquí
por Nidia Defaifer
Hoy estoy aquí....mañana no sé.
¡¡¡Nuestro paso por la vida es tan corto!!!
Y es en el ocaso de la vida que se nos plantean así los días...
A mí se me fueron lejos...los 20, los 40, los 60
y voy transitando los 80 y pico...
¿Cuánto tiempo más podré disfrutar de la familia, la naturaleza, un amanecer brillante,
una lluvia refrescante, ver florecer mi jardín?
¿Crecer los nietos, gozar sus logros, ver los hijos de los hijos enriqueciendo la familia?
En esos años ya pasados gocé esperándolos regresar de sus lugares de estudio;
llegar felices al hogar para celebrar cumpleaños, las fiestas navideñas...
Preparando las exquisiteces que les gustaban.
En esos años me alegré en cenas y almuerzos con tantos amigos que ya partieron.
Nos divertimos con tecitos y amigas que extrañamos y ya ¡no están!
Organicé y participé de GRUPOS con los cuales compartí arte,
pinturas, poemas, textos, lecturas, juegos, algunas pizzas, unas cervezas, un té o un jugo.
¡Atesoramos recuerdos de viajes acá cerca o a lejanas tierras con la familia o las amistades más queridas!
Fue una rica vida de muchas novedades y actividades valiosas y que dejaron sus huellas muy profundas en mis sentimientos y en mi corazón...
Pero todo fue...
Hoy me queda vivir el HOY, con sus subidas y bajadas en la salud, en los límites para viajar, en la extrañeza de hijos y nietos y bisnietos lejos, ¡algunos muy lejos!
Pero no me dejaré vencer por la tristeza, el agobio, los recuerdos tristes, lo que ya fue...fue.
Panta rei —dijo Heráclito— todo fluye y así fue en mi larga vida.
Ahora trataré, día a día, de gozar de lo que el buen Dios me presente: la compañía de mi buen esposo, de nuestra hija Griselda y su pequeña familia; del hijo Micky, nuera y sus bellas hijas; del otro hijo, Ale y sus niñas.
De las amigas y amigos que aún quedan.
La casa, pese a sus deterioros; las idas y venidas a los profesionales de la salud que nos sostienen, ver cómo crecen algunos árboles recién plantados —aunque ya no veamos sus copas enhiestas ni sintamos su sombra sobre nuestra piel; pero seré feliz con estos momentos compartidos con todos ellos.
Hoy...sólo por hoy agradeceré a Dios esas sencillas alegrías que me da...mañana será otro día y ¿tendré? o ¿no?....
la dicha...de vivir otro día ¡con la bendición de Dios, anhelando el Infinito y el Absoluto!
#vejez#gratitud#memoria#familia